Los pequeños placeres de la vida

7 Sep 2012


Hola a todos! Después de unas largas vacaciones pedaleando el sureste asiático con Marti y Simó, estoy de vuelta a la realidad y de vuelta al rinconcito que LittleMars me guarda cada mes para escribir lo que se me pasa por esta cabeza ;-)
Vamos a empezar el mes con cosas bonitas....


A ver si os suena esto de algo: 

Meter la mano en un saco lleno de legumbres
Romper la capita de azúcar caramelizado de la Crème brûlée con la cuchara
Hacer rebotar las piedras en el canal de Saint Martin
Girase en el cine para ver la cara de los espectadores en la oscuridad
Tratar de adivinar cuántas parejas están teniendo un orgasmo en París en ese mismo momento....15 ni más ni menos.
Estos son los pequeños placeres de Amelie Poulain. Que película tan bonita. Es una de mis favoritas. Me transmite felicidad, tiene mucha magia y sensibilidad, una fotografía increíble y una banda sonora preciosa. Cuando veo los colores rojo y verde combinados entre sí me dibujan una sonrisa, me recuerda a la peli y me recuerda lo importante que es ser feliz simplemente con pequeños detalles, pequeños placeres.

Mi amiga Isseta me dice que siempre digo “me encanta esto” “me encanta lo otro”, y es verdad, me doy cuenta que ME ENCANTA todo, o casi todo. Y desde que vi la película a eso lo he bautizado como “pequeños placeres de la vida”. ¿Queréis saber cuáles son los míos? Pues ahí van unos cuántos, no todos porque si no no sabría ponerle fin a este post ;-)


El aroma del café recién hecho, en casa, especialmente en una mañana soleada de fin de semana (y eso que yo no soy muy cafetera).



Pisar las hojas secas por la calle.



Meterme en la cama con las sábanas limpias, y si son de algodón blancas mejor que mejor

Source: freeart.org via Greg on Pinterest

Cruzar el puente de Battersea por la noche con mi bici


Abrir la persiana y la ventana por la mañana y que entre el sol en casa (aquí en Londres me ahorro el paso 1 porque no hay persianas)


Tomarme un té calentito en el sofa, enrollada con una manta, un día frío de invierno


Andar a toda prisa y escuchar a alguien tocando algún instrumento por la calle, me hace decelerar el paso y sonreir


Mandar un mensaje y terminarlo con un emoticono sonriente ;-) ... y con nariz!



Escribir en Little Mars las cosas que se me pasan por la cabeza

Cuando sabes valorar estas pequeñas cosas y las disfrutas eres más feliz. Quizá mucha gente lo ve insignificante y le parece una tontería, pero si eres sensible a estos placeres, eres más consciente de la felicidad y disfrutas mucho más de tu vida, día tras día.

Estoy segura que todos tenéis pequeños placeres de la vida, y si no os habéis parado a analizarlos nunca, os aconsejo que lo hagáis y veréis como os gusta. Además cuándo los compartes con otras personas, aún se hacen más intensos, más reales y eres mucho más feliz....

Estoy deseando escuchar, bueno más bien leer, cuáles son los vuestros!

PD: en esta web tenéis 1000 placeres de la vida!

4 comments:

  1. Estoy totalmente de acuerdo, valorar esos pequeños placeres ayuda a ser más feliz :)
    Coincido en el té calentito envuelta en una manta, una cerveza muy fría en una noche de verano, leer tumbada en un sofá compartido (si es con cosquillitas incluidas mejor que mejor!) así sin pensarlo son las primeras que me vienen a la mente, pero hay mil placeres que disfrutar a diario!

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  2. El placer que voy a compartir yo no esta romántico como los vuestros pero lo juro que para mí es uno de los mejores... El momento bastoncillo de los oídos después de la ducha. jaja
    Bueno, y el momento manta y sofá! Sobretodo si es el primer día de regla más que un placer es una necesidad!

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  3. Qué bonito post!
    Me has transmitido ese placer al pensar en las "pequeñas" cosas que nos ofrece la vida!
    Me quedo cuando termina de llover y se nota en el ambiente ese olor a húmedo y una sensación de tranquilidad, calma, limpieza,....
    Me encanta!

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  4. Eso es estar viva... ser consciente... de cada respiración, del ladrido del perro que está aquí a mi lado, mientras te escribo... al tiempo que me llega el aroma del "café" que me acaban de servir... sin olvidar las chanclas de la gente que transita por mi lado, la moto que dificulta que sienta todo esto con su rugir escacharrado, de la chapa que recubre la mesa sobre la que me apoyo, de las teclas que tecleo, de mis ojos, húmedos, emocionados, mientras leen...

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